Existe una frase adaptable a todos los ámbitos de nuestra vida que da respuesta y resume muchas conversaciones cotidianas y profesionales, dando garantía de certeza a la afirmación: “la información es poder”.
Pero hoy en día es más fácil y barato acceder a todo tipo de información en cualquier lugar gracias a Internet, hecho que puede suponer un problema si no se gestiona de manera eficaz y no se sabe distinguir la divulgación de la realidad. Además, cuando ésta fluye en grandes cantidades y aumenta exponencialmente, se puede llegar a producir una sobrecarga, también conocida como infobesidad.

