Actualmente pasamos horas y horas navegando por las diferentes redes sociales y páginas webs, topándonos con palabras y tecnicismos que a veces no sabemos lo que significan, e incluso ni nos hemos planteado de dónde vienen, y aun así los damos por interiorizados y los incluimos a nuestro vocabulario diario.
Para empezar, no hemos tenido tiempo de asumir la web 2.0, ¡y ya aparece la 3.0! Ya sabemos que hoy en día la tecnología crece a una velocidad desorbitada, lo que lleva a una actualización continua de una de las más utilizadas: Internet. Gracias al continuo feedback (la retroalimentación emisor-receptor), empezó a circular más y más información por la red, hasta llegar a necesitar enviarla y recibirla en los que manejamos diariamente (móviles, tablets…) La web 3.0 cuenta con contenidos a los que podemos acceder sin navegación, como las aplicaciones móviles. Además, aplica la geolocalización, y hasta la realidad aumentada. ¡Y esto es solo el principio!